sábado, 27 de febrero de 2016

Tras la caída del manto

Contemplando la escena tras la caída del manto
un Domingo de Resurrección


En una mañana soleada y luminosa la escena se enmarca en un ángulo de la Plaza Mayor, concretamente el que desemboca en el Pasaje de las Guindas (conocido también como del Conde Patilla). Al fondo el edificio de la Casa Allén (popularmente denominado de las “Candidinas”) con su estructura de ladrillo, los soportales que se abren a la plaza, sus balcones corridos y cuerpos de ventanas simétricas, cuyo conjunto se halla flanqueado y rematado por un airoso torreón.

La fotografía plasma un instante de la procesión del Domingo de Resurrección en el que la imagen de La Virgen de las Angustias luce ya su manto blanco, tras la caída del negro que la enlutaba. Bajo palio también blanco, que sostienen las barras doradas de la mesa procesional, se alza la efigie mariana, la cual luce sus mejores galas, ricamente labradas y bordadas, y de un blanco casi níveo e inmaculado.

Un grupo de fieles devotos y de espectadores rodea a la imagen, dirigiendo sus miradas sin duda hacia efigie de Jesús Resucitado que se halla, tras la ceremonia de las venias o saludos a la Madre, tal como es preceptivo, situada a su frente y al otro lado de la plaza. Entre la muchedumbre de acompañantes se identifica a las hermanas María y Felisa Rebordinos Saludes, así como a varios hermanos cofrades. Entre ellos a Jesús Mariño, Celestino Martínez, Antonio Santiago y algún otro. Entre los porteadores identificamos a varios miembros de la familia Craqui.

La instantánea podría datarse a finales de la década de los ochenta del pasado siglo. Es esta sin duda una foto para el recuerdo, especialmente entrañable para algunas de las personas y cofrades vinculados a la Semana Santa local. Nuestro recuerdo y agradecimiento por su particular contribución a la preservación de la devoción y tradición de la Semana Santa benaventana.

Juan Carlos de la Mata Guerra
Fotografía gentileza de Modesto Viejo Rebordinos